martes, 4 de mayo de 2010

Maria Auxiliadora Madre Salesiana


Durante todo el año la tenemos presente precediendo nuestra capilla, con ese semblante tranquilizador que desprende su mirada, al cual nos rendimos todos como Reina y Señora.Que duda cabe que esta advocación deja huella en nuestra Hermandad, no por una casualidad ni antojo , nuestra Señora de la Alegría tiene en el titulo de la hermandad Madre de la Iglesia y Auxiliadora de los Cristianos.
Mucho o todo le debe esta Hermandad a la Casa Salesiana en la cual llevamos 49 años, 49 años de acogida absoluta en la cual nos sentimos muy a gusto.Somos muchos los hermanos de la cofradia que hemos sido alumnos de este colegio el cual marca por completo en un sentir mariano envaucador, todos recordareis cuando se hacercaban estas fechas que el ambiente cambiaba, las clases y el colegio se adornaban con sus colores "celeste y rosa", haciamos murales, dibujos, campeonatos de futbito y todo tipo de deportes, llevabamos comida para la berbena para la cual preparabamos bailes y cantos, asistiamos a misa y le cantabamos" Rendidos a tus Plantas", y la veimos bajar y acercarse aún más a nosotros, aquella Virgen bonita a la que todas las mañanas dabamos los buenos dias y rezabamsos y a la que a cualquier hora del dia visitabamsos cuando teniamos algún problema o incluso cosa de niños "pediamos para que nos ayudara en el examen".Lo cierto es que Ella es luz y guia de la casa Salesiana y como Ella quiso Madre de Don Bosco, y como cuentala historia:

Maria Auxiliadora persigue a Don Bosco. Nace el santo en 1815, un año después de que Pío VII instituía la fiesta del 24 de mayo, y no muy lejos del lugar de su nacimiento. En Turín encontrará también esta advocación, una imagen venerada en la iglesia de San Francisco de Paula en la que incluso existe una asociación en su honor, inspirada en otra existente en Munich. En 1848 se encuentran ya colocadas en su mesa de trabajo algunas estampas con el título "Auxilium Christianorum". Pero será exactamente en 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva: Auxiliadora. "La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana".
Desde esa fecha el título de Auxiliadora aparece en la vida de Don Bosco y en su obra como "central y sintetizador". La Auxiliadora es la visión propia que Don Bosco tiene de María. La lectura evangélica que hace de María, la experiencia de su propia vida y la de sus jóvenes salesianos, y su experiencia eclesial le hacer percibir a María como "Auxiliadora del Pueblo de Dios".
Desde los primeros años de su sacerdocio Don Bosco tenía el propósito de construir un templo en honor de María Santísima. El segundo domingo de octubre de 1844 Don Bosco tiene un sueño profético, eco, una vez más del de los nueve años. Después de un largo y fatigoso viaje a través del sueño contempla finalmente una iglesia grande y hermosa en cuyo interior vio escrito: "Aquí mi casa, de aquí mi gloria". Luego en 1845, en un nuevo sueño, contempla una hermosa iglesia en el campo de los mártires turineses en el mismo lugar donde se levanta hoy el Santuario - Basílica de María Auxiliadora.
En 1863 Don Bosco comienza la construcción de la iglesia. Todo su capital era de cuarenta céntimos, y esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más tarde, el 9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que sorprendió a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María Auxiliadora se había construido su propia casa, para irradiar desde allí su patrocinio. Don Bosco llegará a decir: "No existe un ladrillo que no sea señal de alguna gracia".

Canto "Rendidos a tus Plantas"


ORACIÓN :
Santísima Virgen, Madre de Dios, yo aunque indigno pecador postrado a vuestros pies en presencia de Dios omnipotente os ofrezco este mi corazón con todos sus afectos. A vos lo consagro y quiero que sea siempre vuestro y de vuestro hijo Jesús.
Aceptad esta humilde oferta vos que siempre habéis sido la auxiliadora del pueblo cristiano.
Oh María, refugio de los atribulados, consuelo de los afligidos, ten compasión de la pena que tanto me aflige, del apuro extremo en que me encuentro.
Reina de los cielos, en vuestras manos pongo mi causa. Se bien que en los casos desesperados se muestra más potente vuestra misericordia y nada puede resistir a vuestro poder. Alcanzadme Madre mía la gracia que os pido si es del agrado de mi Dios y Señor. Amén.

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