martes, 30 de marzo de 2010

¿ Un cuento...?


Una tarde lluviosa de invierno, unas pequeñas manos inocentes, abrieron la puerta un día más de la Capilla Salesiana, con el sonido chirriante de una bisagra típica con muchos años, se cerró la puerta y todo quedó en silencio. La niña se dirigió como siempre al camarín de su “ Amiga “,recorrido que sabia de memoria por tantas y tantas veces como la acompañó su madre, y una vez allí frente a frente dijo:

“Hola virgencita, aquí estoy de nuevo otro día más, zi zupieras el frió que hace fuera…bueno, aquí también hace frió, pero no tanto.
Hoy no puedo estar mucho tiempo, porque como tarde mucho mi padre se va ha dar cuenta de que no estoy en el patio jugando y me va a regañar.
¡Que guapa estas hoy! ¡Bueno tú ziempre estas guapa! Pero yo tengo una pregunta:
¿Tú no te llamas Alegría? ¿Porque nunca te ríes?
¡Yo no ze porque nunca me hablas! siempre hablo yo…!bueno será porque eres tímida, como mi amiga Triana, que le da vergüenza hablar. Aunque tú no me lo digas yo ze porque no te ríes, por zabes que a tu hijo unas perzonas muy muy malas le van a pegar… ¡PUES YO NO SE PORQUE! (gritó fuertemente la niña en tono enfadado) ¡UY! que como me escuchen se van a dar cuenta de que estoy aquí. Si tu hijo tiene cara de bueno y además que es bueno que me lo han dicho a mi desde más pequeñita. Como yo se lo diga a mi Abu que es policía se van a enterar, porque mi Abu a la gente mala la mete en la cárcel. (La niña tímidamente se acercó aún más a la Virgen y acariciando sutilmente la saya con sus diminutas y suaves manos,) dijo:
“¿Y tú porque no sales a la calle?, pues a mi me da mucha penita verte ziempre aquí, con lo guapa que tienes que estar tú en un paso de esos, como los que yo he visto otras virgencitas como tú…
Mi madre dice que es por que esos pasos valen mucho dinerito, pues mira yo tengo aquí mucho dinerito, porque llevo toda la semana sin comprar chuches y guardándolo para que te compres un paso, pero bonito.” (Muy diligente la niña fue hacia la hucha del camarín y echó un puñado de monedas y volvió a ponerse frente a ella.)
“Además mi madre me ha contado una cosa hoy… “
(Dijo la niña con voz temblorosa, la cabeza agachada y los ojos chispeantes.)
“Mamá dice que cuando yo era pequeñita pequeñita estuve muy pero que muy malita, vamos pa morirme y que tú me curaste, ¡y por eso estoy ahora aquí tan bien!, gracias a ti. Que buena eres Alegría…pues te voy a decir una coza, como tú me ayudaste a mi yo te voy a ayudar a ti y le voy a decir a mi Abu que coja a esos hombres malos que pegan a tu hijo y los meta en la cárcel y también voy a traerte dinerito para que puedas salir a la calle como las demás, que llevas mucho tiempo aquí encerradita.
Bueno me voy ¡!!OJU!! Pero como estas tan alta no puedo darte un bezo, pero tu no te enfades eehh ¡! Que yo te lo tiro desde aquí.” (Y sus labios pequeños he inocentes besaron con fuerza la palma de su pequeña mano llena de churretes y soplo fuerte fuerte, para que llegara hasta su fina cara, y dijo:
“ ¡!! ADIOS VIRGENCITA ¡!!
(Y muy diligente se dirigió hacia la puerta para marcharse, pero recorridos pocos pasos volvió corriendo hacia atrás, hasta llegar al camarín del Señor y dijo:
“ ¡! Y OTRO BEZO PA TÏ ZEÑO ¡!! “
(Y la niña corrió y corrió hasta la puerta y antes de salir gritó…)
“ ¡! AH ¡! ¿SABES UNA COZA ? ¡! YO ME LLAMO CARLA ¡!”
(Y el eco de su voz envolvió toda la capilla, mientas un dulce… “hasta mañana,” salió de los labios de la Alegría.
Texto: Miguel Ángel Urbano López

No hay comentarios: