miércoles, 6 de mayo de 2009

Sección de Formación

Los Signos de Referencia
Intentamos iniciar desde esta página un nuevo apartado donde dedicaremos parte de nuestro esfuerzo en mostrar a todos algunos aspectos sobre formación que pueden interesar. En muchos casos pasan desapercibidos y en otros por rutina no lo tenemos en cuenta. Iniciaremos este apartado con una breve exposición a cerca de las diferentes posturas que debemos adoptar durante la celbración de la Eucaristía.
Esperamos poder contar en lo sucesivo con mas aportaciones e información que por su interes deban ser publicadas.

LOS SIGNOS DE REFERENCIA: LAS POSTURAS

La Ordenación General del Misal Romano (OGMR) da unas normas claras de las posturas corporales que hay que adoptar durante la Eucaristía. Para el Misal Romano “la postura uniforme, seguida por todos los que toman parte en la celebración, es un signo de comunidad y unidad de la Asamblea” (OGMR nº 42).

Las posturas corporales que el Misal Romano indica (OGMR 43) son las que resumimos a continuación:

1.- DE PIE
Estaremos desde el canto de entrada hasta el final de la oración Colecta; durante la lectura del Evangelio y el canto del Aleluya que le precede; durante la profesión de Fe (Credo) y la oración de los Fieles; desde que empieza la oración de las ofrendas hasta la consagración; después de la consagración hasta después de la comunión y desde la oración de después de la comunión hasta que el sacerdote abandona el altar. Todas las oraciones deben oírse de pie como actitud de respeto y buena disposición. Esta generalizada la costumbre (errónea) de oír sentados la oración sobre las ofrendas.
2.- SENTADOS:

Estaremos durante las lecturas que preceden al Evangelio, incluido el Salmo responsorial; durante la homilía; mientras se hace la preparación de los dones en el ofertorio y a lo largo del silencio posterior a la comunión.





3.- DE RODILLAS:
Estaremos solamente durante la Consagración, aunque por razones de edad, incomodidad del lugar o aglomeración que lo impida se podrá estar respetuosamente de pie.
Fuera de las posturas propias de la Misa hay otras posturas reverentes que pasamos a relacionar. Se pueden adoptar dos clases de posturas corporales: la inclinación y la genuflexión.

La inclinación indica reverencia y honor a las personas o a lo que representan y puede ser de dos tipos: inclinación de cabeza e inclinación de cuerpo o profunda, se hace desde la cintura. La inclinación de cabeza se le hace al nombre de Jesucristo, de la Virgen y del santo en cuyo honor se celebra la Misa. Se debe hacer reverencia profunda en el Credo o Símbolo al iniciarse las palabras “ Y por obra del Espíritu Santo…” arrodillándonos si es la Solemnidad de Navidad o la fiesta de la Anunciación del Señor. Asimismo la bendición presidencial que concluye la Misa se debe recibir con inclinación de cabeza.

La inclinación de cuerpo o reverencia profunda se le hace al altar cuando no está allí el Santísimo; también se debe hacer inclinación profunda cada vez que se sirva al obispo o se pase por delante de él; se hace antes y después de las incensaciones y en algunas otras ocasiones en que está dispuesto. Deben hacer inclinación profunda al altar que simboliza a Cristo y no al sacerdote como equivocadamente se hace a veces todas aquellas las personas que suban al presbiterio para realizar alguna función como por ejemplo los lectores o los que van a hacer las peticiones de la Oración Universal de los Fieles, que vulgarmente llamamos preces, tanto al llegar como al marcharse.
La genuflexión se hace siempre con la rodilla derecha llevándola hasta el suelo y significa adoración. Por ser signo de adoración está reservada al Santísimo Sacramento y a la Santa Cruz en la liturgia del Viernes Santo.

En resumen, se debe hacer genuflexión cada vez que pasemos por delante del Santísimo Sacramento e inclinación profunda al altar todos los que se acercan al presbiterio o se alejan de él (por ejemplo los que se han acercado para hacer alguna lectura o petición).

La Misa: Celebración Eucarística

LA MISA. CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
Jesús en la Última Cena se reunió con los Apóstoles (rito de apertura), les habló (Palabra), pronunció la bendición, les dio de comer y beber (eucaristía) y salieron hacia el monte de los Olivos (conclusión). Este es el esquema de la celebración eucarística. Como Asamblea y reunión que es, tiene un esquema similar al de una reunión de amigos que recibe un anfitrión: se recibe a los que llegan (ritos iniciales), se habla y escucha (liturgia de la palabra), se come en común (liturgia eucarística) y se despide al terminar (rito de conclusión).
Hay que recordar también que Dios está presente en todo momento ( Sacrosanctum Concilium n. 7), en el sacrificio de la Misa, en la persona del ministro, en las especies eucarísticas, en su palabra, ya que cuando se lee la Sagrada Escritura, es El quien habla, y está presente cuando dos o más se reúnen en su nombre.
En la Asamblea eucarística se distinguen claramente cuatro partes, tal y como hemos desglosado en esta introducción:
LOS RITOS INICIALES:
Con estos ritos se constituye la asamblea eucarística, el sacerdote toma posesión de su ministerio sacramental, y todos nos unimos a él dando alabanza y súplica a Dios. Sirven para recibir a los fieles y son la apertura. Sus objetivos son los de ayudar a formar y sentirse como comunidad y preparar a los fieles a oír y celebrar dignamente la Eucaristía. "Todo lo que precede a la Liturgia de la Palabra... tiene el carácter de exordio, introducción y preparación" (OGMR 46).

Estos ritos iniciales son los siguientes:

- Procesión y canto de entrada: abre festivamente la celebración, fomenta la unión de los fieles y acompaña la procesión.
- Veneración del altar: como símbolo de Cristo (beso ritual)
- La señal de la Cruz: evoca nuestra iniciación cristiana y se invoca a la Trinidad.
- Saludo a la Asamblea: Se establece aquí un diálogo de comunión entre el Presidente y la Asamblea.
- Monición Inicial: Tiene por objeto explicar e implicar a todos en la celebración. Debe ser breve, incisa y preparada.
- Acto penitencial: Todos somos pecadores y debemos pedir perdón. Este acto a su vez consta de varias partes:
- Monición
- Silencio
- Confesión general
- Absolución (que perdona los pecados leves del día).
- El Kyrie: "Señor, ten piedad". Tiene carácter doxológico, no es penitencial sino que tiene sentido de aclamación a Cristo y petición de misericordia.
- El himno Gloria: No fue compuesto para la Misa. Entró en la Eucaristía para la fiesta de Navidad y es un himno trinitario de alabanza.
- La oración Colecta: (colecta=reunir). El sacerdote invita a orar, lee la oración y el pueblo ratifica con un AMEN.


LA LITURGIA DE LA PALABRA
Es, junto con la eucarística, una de las dos partes esenciales de la Misa. A través de ella la asamblea litúrgica cristiana hace suyo el anuncio de la palabra de Dios. Se adhiere a ella en la fé, confesándola y meditándola a través de los cantos. También agradece y elogia o alaba el anuncio gozoso, salvífico-liberador que constituye el núcleo de toda Palabra de Dios.


Tiene a su vez varias partes:
El anuncio de la Palabra

- Introducción a las lecturas (monición)
- Proclamación de la Palabra (se proclaman tres lecturas los domingos y solemnidades: profeta, apóstol y evangelista). La lectura evangélica es propia del diácono o del sacerdote mientras que las demás lecturas son ministerios propiamente laicales.
- Aclamación a cada lectura.
- Homilía


La oración:

La Iglesia acoge, escucha y acepta la Palabra. Los elementos de la respuesta de los fieles a la proclamación hecha tiene varios elementos:

- El salmo responsorial (se canta o se recita si no hay salmista)
- Los silencios
- El Aleluya (debe cantarse y de no hacerlo se puede omitir)
- La profesión de fe
- La plegaria universal o de los fieles. Se llama universal porque se suplica por las necesidades de todos los hombres. Debe poder ser asumida por todo el pueblo cristiano y al menos cuatro de las peticiones deben ser:
* Por la Iglesia y sus necesidades
* Por los gobernantes
* Por los pobres y necesitados
* Por todos los presentes


LA LITURGIA EUCARÍSTICA
Si hasta este momento la Asamblea se ha centrado en la Palabra (ambón), ahora el centro pasa a los dones (altar). Se realiza una continuidad entre la Liturgia Eucarística y los gestos realizados por Jesús en la Última Cena (OGMS 72), es de gran importancia conocer los rituales utilizados por los judíos en las comidas:

“El cual, cuando iba a ser entregado a su Pasión, voluntariamente aceptada….”
“Tomó el pan…., el cáliz….”, secuencia ritual de la PREPARACION DE LOS DONES.
“Dándote Gracias……”, PLEGARIA EUCARÍSTICA.
“Lo partió…..”, rito de la FRACCIÓN DEL PAN.
“Lo dio a sus discípulos”, rito de la COMUNIÓN.

La Liturgia Eucarística consta de tres secuencias rituales

Preparación de los dones: (OGMS 73), consta a su vez de cuatro momentos:

- La procesión de los dones (deben llevarse dones que se queden para el servicio o exorno del altar o bien que sean para los pobres y necesitados)
- La preparación de los dones
- La presentación de los dones (Bendito seas, Señor...)
- El lavabo, que se hará en un lado del altar
- La oración sobre las ofrendas, que se rubrica por el pueblo con un Amen.

Plegaria eucarística: Su origen está en los gestos y en la oración de Cristo en la última cena. Es el centro y el vértice de toda la celebración (OGMR 78). En esta parte se llega a la máxima plenitud de expresión la acción de gracias y la alabanza, y también de santificación. Se la ha llamado de diversas formas: plegaria eucarística, canon, anáfora. Es una oración de bendición que consta de los siguientes elementos, (OGMS 79):

- La acción de gracia (Prefacio)
- La aclamación (Sanctus)
- La epíclesis o invocación al Espíritu Santo
- El relato de la institución y la consagración
- La anámnesis o memorial y aclamación de la asamblea
- La oblación
- Las intercesiones
- La doxología final

El rito de comunión: forma una unidad con la plegaria eucarística, con un esquema lineal. Consta de las siguientes partes:

- El padrenuestro
- La paz
- La fracción del pan, que incluye la inmixtión (mezcla) y el Agnus Dei
- La Comunión, con una preparación previa y oración posterior a la comunión


RITO DE CONCLUSIÓN

Tiene como objetivo el unir la celebración con la vida cotidiana. Ahora es el momento de dar los avisos de la comunidad para la semana y las actividades a desarrollar. Se saluda y se acaba con la bendición que puede ser simple o solemne (con tres apartados a los que el pueblo contesta AMEN). Tras el "Podéis ir en paz" la Asamblea se disuelve para ir a sus ocupaciones alabando al Señor, acabando con la frase “Demos Gracias a Dios”.

A continuación puede ver un esquema de la Celebración Eucarística:


Enlaces de Interés:
Liturgia Católica
http://www.liturgiacatolica.org/
Diócesis de Sevilla
http://www.diocesisdesevilla.org/
Conferencia Episcopal
http://www.conferenciaepiscopal.es/plenaria/XCVI/
Vaticano
http://www.vatican.va/phome_sp.htm
Formación Cofrade
http://www.formacioncofrade.org/
Devocionario
http://www.devocionario.com/index.html
Evangelio del Día
http://www.evangeliodeldia.org/main.php?language=SP

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